A ocho años del nacimiento de la Filial Maipú: “Armamos comunidad y trabajo territorial en nombre de Colo-Colo”

jueves 17 de septiembre, 2020

Por: CSD Colo-Colo
Filialinos recordaron sus primeros años y cómo han sido capaces de crear escuelas deportivas, preuniversitarios, bibliotecas populares y hasta una revista digital.

Diferentes socias y socios de Colo-Colo se reunieron en septiembre del 2012 para formar la Filial Maipú. Su principal objetivo, cuentan, “era trabajar en la comunidad bajo el alero del club” y han podido desarrollar diferentes proyectos sociales y territoriales en el ámbito deportivo, educativo, comunicacional y, sobre todo, arellanizador.

“Queríamos disputar el espacio institucional mediante la figura de ‘filial’ del CSD Colo-Colo, para transformar las formas de vivir el club en esos años. Tiempo donde escaseaba la participación de las socias y socios”, reflexiona Marcela Céspedes, presidenta de la organización.

“Nuestra idea era separar políticamente el qué hacer del club con el manejo de Blanco y Negro SA mediante la construcción de diversos proyectos populares para que generaran comunidad. De esa forma nació la escuela de fútbol popular y gratuita La Farfana, que abrió un montón de puertas en el ámbito social y cultural”, agregó.

La Filial Maipú en lo deportivo cuenta con tres escuelas. Dos de fútbol y una de básquetbol, y uno que conoce muy de cerca el trabajo orgánico de estos proyectos es Diego Martínez, quien pasó de ayudante a director de escuela y luego a encargado de series.

“La escuela es un aprendizaje constante en lo profesional y humano. Para mí es muy importante trabajar con niños y niñas porque estudié una carrera relacionada a la actividad física vinculada con la salud que intenta prevenir algunas enfermedades como la obesidad. Me vinculé con la filial mientras estaba estudiando y ahí descubrí el trabajo de la organización, eso llevó a vincularme mucho más con la vida del Club Social y Deportivo Colo-Colo”, sostuvo.

Uno de los pilares fundamentales en este tipo de proyectos es lo comunitario y la autogestión. Es allí donde viven los valores de la organización de socias y socios donde reconoces que en las escuelas y los diferentes proyectos hay siempre muchos aprendizajes.

“Intentamos llevar la idea de hacer deporte con otros objetivos que no sea el rendimiento, la competitividad o con cuánto dinero cuentan las personas”, contó Diego.

El ahora encargado de series en la escuela, destacó que “he conocido otras realidades y es súper rico poder acercar a niños y niñas los valores de Colo-Colo, porque muchos no tienen la posibilidad de pagar una escuela, entonces con esto, ellos pueden hacerse y sentirse parte del club, ir al estadio en el día del niño o en las mismas navidades”.

Desde la filial han visualizado diferentes oportunidades para la creación de proyectos paralelos, entre ellos destacó el preuniversitario popular que albergó a una decena de jóvenes y la creación de la Biblioteca Popular, que funciona los días en que se desarrollan los entrenamientos de las escuelas para que los niños, niñas, madres y padres puedan complementar su tiempo con lecturas.

 

Sin embargo, este año ha sido una temporada distinta a todas. El avance del Covid-19 obligó a suspender entrenamientos y proyectos, pero dio la posibilidad de reinventarse para seguir siendo actores fundamentales en sus comunidades.

“Al principio todo esto fue muy complicado. Hacíamos clases virtuales semanalmente y aunque no sé unían todas las alumnas y alumnos, teníamos buena participación. También hicimos reuniones virtuales con apoderados y ahora hemos hecho campañas de ayuda para quienes lo necesiten y les proporcionamos mercadería e insumos de higiene”, comentó Marcela Céspedes.

“Nuestra mayor motivación es seguir agigantando el nombre del CSD y su historia”, dice la presidenta de la filial porque al vivir en una de las comunas más grandes del país, confían en que su mensaje se puede masificar con mayor facilidad. “En estos tiempos hay que aprovechar las redes sociales y el acceso fácil a ellas nos invita a apuntar ahí, con libros y revistas, con historias y material fotográfico, hay que ir de la mano a los tiempos y saber utilizarlos”, dijo.

Uno de los nuevos proyectos de la Filial Maipú es la revista ‘Sembrando resistencia’. Donde Carlos Ortiz es uno de sus engranajes principales.

“Esto nace por la constante inquietud de inculcar la lectura, primero en nuestras escuelas deportivas y luego en aquellos que debido al ritmo frenético que nos impone la sociedad solo se informan o consumen lo que nos muestra la televisión. Creemos que la lectura alternativa y accesible a todos es el camino y más aún desde la tribuna que representa Colo-Colo”, sostuvo Ortiz.

“Queremos que el colocolino se sienta identificado por cada relato de alguno de sus pares y que se motive a escribir lo que siente por Colo-Colo sin tomar en cuenta de si escribe bien o si se expresa bien, que sepan que este espacio es inclusivo, participativo y para todos”, puntualizó.

La revista y las diferentes actividades de la Filial Maipú, puedes encontrarla en las diferentes redes sociales de la organización.